viernes, 27 de mayo de 2011

DÍAS 14 y15 – LOS TEMPLOS PERDIDOS DE ANGKOR


20 de mayo de 2011

En su época de apogeo Angkor fue una ciudad de las más importantes de la zona, sino la más. Poseedora de innumerables recursos, materiales, naturales y con una población que se acercaba al millón, fue entre los siglos XII y XIV un pueblo pujante que inmortalizó toda su tecnología y capacidad arquitectónica en imponentes templos.

Escondidos por la selva durante siglos, hace no mucho volvieron a la luz y es sobre esos mismos templos, casi intactos, donde hoy nosotros nos encontramos parados.

Primero visitamos el Templo de las Raíces, llamado así en esta era por los árboles que crecieron sobre las paredes, techos y torres y que las abrazan con sus raíces hasta el suelo. El calor era muy intenso y nuevamente el agua es un elemento de primera necesidad. 



En segundo lugar visitamos el Templo de las Caras, se le da este nombre porque por todos lados hay gravadas en la piedra… caras. Toda la mañana nos llevó esta visita y al tiempo que nuestras gotas de sudor recorrían nuestro cuerpo, nosotros recorríamos estos lugares sagrados que hace tanto eran el centro de toda una cultura oriental, el pueblo de los Khmer. 



21 de mayo de 2011

Si los templos que visitamos ayer fueron increíbles por su monumentalidad y por lo extremadamente bien conservados que estaban, la visita al gran Templo de Angkor Wat los supera sin duda.

Construido en la época de apogeo de esta civilización como tumba para el Rey ha sabido como hacer para permanecer casi intacto y tan imponente como cuando los Khmer lo caminaban. Angkor Wat es como una roca en las mareas del tiempo, casi no a sufrido daños a pesar de que ha sido engullido por la selva, saqueado y demás. No en vano fue una de las 7 maravillas del mundo hasta que una votación por Internet lo saco de ese podio, pero créanme, probablemente eso sea porque mucha gente que voto no ha estado aún a los pies del Gran Templo de Angkor Wat. 



Esta visita es el broche de oro de 3 días en la ciudad de Siem Reap, Camboya que nos despidió con tanto cariño como nos recibió. Ha sido, sin duda, una grata sorpresa encontrar en este país, uno de los más pobres de la zona, un lugar tan cuidado. Si bien no conocimos tanto de la realidad del país como si lo hicimos en Vietnam, es bueno saber que intentan salir de años de los años de violencia y para eso de enfocan al turismo teniendo como principal atracción La antigua ciudad de Angkor. En definitiva para eso transformaron este antiguo pueblo de agricultores en la ciudad enfocada al turismo que hoy es Siem Reap.

jueves, 26 de mayo de 2011

DÍA 13 – LA TIERRA DE LOS KHMER

 19 de mayo de 2011
 
Los antiguos pobladores de la actual Camboya eran los Khmer. Un pueblo pujante con muchas riquezas y recursos naturales que entre los siglos XII y XIV llegaron al pináculo de su civilización.
Pero esta bonanza les fue interrumpida por sucesivas invasiones de los vietnamitas y de los tailandeses, además de (más recientemente) una sangrienta guerra civil que dejó al país sumido en la pobreza y con un saldo de 3 millones de muertos en unos pocos años.
En la actualidad los camboyanos, como alguna vez lo hicieron los antiguos Khmer, intentan reconstruir su país y para esto es claro que apuntan en gran medida al turismo.
 
En la tarde de Siem Reap nuestro avión (bimotor a hélice) aterrizo exitosamente en el modesto pero coqueto aeropuerto.
Es que todo en esta ciudad (antiguo pueblo de agricultores) está enfocado al turismo que atraen los templos de Angkor y el monumental Angkor Wat.
Tan pequeño pero tan lujoso como el aeropuerto, Siem Reap cuenta con innumerables hoteles de gran categoría, tiendas, lugares para salir a comer y a tomar algo. Esto último puede hacerse en la llamada “Pub Street”. 



Desde que nos subimos al bus que nos llevó del aeropuerto al precioso Hotel, el guía Kun, nos hablaba sobre la historia de Camboya y las riquezas arqueológicas de Angkor. Pero sin quererlo nos empezó a mostrar mucho más. Si dijimos anteriormente que los vietnamitas eran un pueblo muy simpático, alegre y servicial; los Khmer lo son aun más. Por lo menos los de esta ciudad, respetuosos en gran medida desde Kun hasta las cajeras del supermercado, claramente budistas, juntan las manos (como rezando) se paran y así, bajan un poco la cabeza al tiempo que esbozan un tímido “gracias”.



Esto es lo que pudimos descubrir de este pueblo en el día de hoy, esto y las fantásticas instalaciones de nuestro hotel que superó ampliamente nuestras expectativas con una gran piscina de agua salada, mesa de pool y ping pong, música típica en vivo todas las noches y una habitación muy acogedora. Dada la hora en que llegamos, fue bastante descubrimiento por un solo día.

DÍA 12 – GOODBYE VIETNAM

18 de mayo de 2011

Madrugamos otra vez para tomarnos temprano nuevamente el bus.
El destino: un paseo en bote por un típico río vietnamita rodeado de plantaciones de arroz.



Otra vez el calor era agobiante para cuando llegamos al lugar y el sol brillaba a pleno en el cielo. Nos proveimos de bastante agua para sobrellevar las casi 2 horas que duraba el paseo y haciendo fila, en parejas fuimos subiendo a los botes.
En el nuestro, además de nosotros, el remero era una mujer, y más tarde se subió su hijo para “ayudarla” con la tarea.



Si algo tienen estas tierras, es que siempre hay algo sorprendente, diferente, raro o exótico a la vuelta de la esquina y esta vez no fue la excepción. Al imponente paisaje del río transcurriendo entre morros con una vegetación muy tupida y las plantaciones de arroz a los costados, a las 3 cuevas que cruzamos en bote, etc hubo que sumarle una excentricidad. Es que la mujer que nos llevaba a remo por este río tenía una forma bastante peculiar de remar, lo hacía con los pies!

Como si de una bicicleta se tratara, entonces, nos conducía por ese río. Su hijo de a ratos metía algún remo en el agua y más tarde, apareció en el barco otro remo para que… bueno alguno de los “invitados” remara si así lo deseaba. Entonces, Sofi y yo pusimos manos a la obra y nos fuimos turnando para remar también nosotros.



Lau y Ger iban detrás nuestro y nos sacábamos fotos unos a los otros (usando la táctica que habíamos usado con los Cyclos en Hanoi), y cuando nos cruzábamos con algún otro conocido hacíamos lo mismo, El Canario y Rossina, Pablo y Luciana, Diego y Florencia.



En determinado momento, enseguida después de cruzar una cueva, se detuvo la caravana de botes y en ese lugar se dio la segunda excentricidad del día: los remeros sacaban, de no se bien donde ya que el bote no destacaba por gran tamaño, una caja donde llevaban souvenirs, remeras, telas, y de todo un poco para que nosotros les compráramos y así sin moverse los botes durante unos buenos minutos insistían con los ofrecimientos y luego a remar de vuelta.

Este fue nuestro último día en Vietnam, una tierra que nos dejó descubrir sus encantos de a poco, que nos trató de forma cálida (no solo por el clima) y que nos dejó una más que grata impresión.
Poseedores de lugares paradisíacos como la Bahía de Ha Long, de ciudades bulliciosas y populosas como Hanoi y Ho Chi Minh, con mente abierta a las inversiones extranjeras y al turismo como Hoian (que esta siendo creado para eso), y con un pueblo que destaca por su calidez en el trato, amabilidad, y vocación de servicio siempre con una sonrisa en la cara como las que tuvieron en todo momento dibujadas Hong y Tuan (los guías), Vietnam es un país que apuesta, planificadamente, a desarrollarse y a tratar de mejorar cada día más la calidad de vida de sus habitantes y la de los que los visitan. Todavía les queda un largo camino por recorrer, y muchas cosas para mejorar… pero, al parecer van por buen camino.

sábado, 21 de mayo de 2011

DÍAS 10 y 11 – LA LEYENDA DEL DRAGÓN

 16 y 17 de mayo de 2011

Cuenta una antigua leyenda que hace muchos años, en un tiempo lejano, un Emperador Chino planeó conquistar las tierras al sur. Estas eran las tierras de los vietnamitas. Para lograr dicha conquista el Emperador reunió una flota de miles de barcos de guerra, una fuerza más que superior a las del agricultor pueblo vietnamita, y los envió a toda prisa a las costas de la gran bahía de esta tierra para que por allí comenzara la batalla.
Sabiéndose incapaces de contener tal poderío a los vietnamitas solo les quedó rezar, cuando la inmensa flota se acercaba ya a las costas de la bahía.
Caía la noche en las en las tierras del sur de China, y las aguas calmas de la bahía se confundían ya con el cielo ennegrecido, cuando los botes de los mandarines se avistaron en el horizonte y moviéndose a gran velocidad se acercaban a su destino y a la victoria.
Fue entonces cuando los dioses se apiadaron de la inferior fuerza de los del sur, y atendiendo sus rezos decidieron ayudarlos.  
En su ayuda enviaron entonces un gran Dragón, que descendió de los cielos y en la oscuridad de la noche sembró en el fondo del lecho marino de la bahía 1.969 perlas, las cuales de inmediato maduraron y formaron los 1.969 islotes de roca y vegetación que hoy hacen de esta bahía un lugar mágico.
En la oscuridad de una noche cerrada y sin luna, sin estar provistos de luces, los barcos chinos fueron, uno a uno, chocando contra los islotes y así su victoria segura se transformo en una catastrófica derrota.
Se dice también que luego de esto el dragón que descendió tomó como casa esta bahía y ya nunca se movió de aquí…

Esta es la explicación más convincente que encuentro para explicar lo que es la belleza y magia de la Bahía de Ha Long (de las 2 que Tuan, el guía nos dio), es que simplemente la explicación de las placas tectónicas y la colisión de tierras no es suficiente para lograr entender con cuanta espectacularidad pudo, alguna vez, haberse formado este pedazo de paraíso.



Un poco pasado el mediodía y con un cielo totalmente cubierto y amenazante zarpó nuestro barco (el BTA) que por 24 horas nos transportaría a través de la bahía, el tiempo y la razón para descubrir un lugar de ensueño anclado a otra época.


Después del almuerzo a bordo nos dirigimos a toda marcha, como aquellos guerreros Chinos, al corazón de la bahía; pero al ser nuestras intenciones pacificas creo que los dioses nos favorecieron y conforme avanzábamos el cielo se despejaba cada vez más hasta descubrirse por completo. A la luz del sol, la bahía se veía aún más, si es posible, impactante.

Tras un rato de navegación llegamos a la “Cueva Sorpresa”, una inmensa cueva cavada por el mar, que consta de 4 cámaras y salientes en altura de donde se obtienen impresionantes vistas.



Minutos más tarde de volver al BTA, nos encontrábamos en una muy linda pequeña bahía donde se detuvieron los motores y nos dimos un muy buen baño en las aguas verdes, mientras el sol se ponía tras los islotes.



En el cielo de la noche la luna brillaba y era surrealista ver, a través de la ventana de nuestro camarote, como se reflejaba en las aguas calmas entre los islotes.
Al día siguiente, después de pasar la noche en las aguas de la bahía, de visitar otra cueva la cual se transita en un pequeño bote y un nuevo baño emprendimos la vuelta a tierra firme.


La Bahía de Ha Long es, sin duda, un lugar donde la realidad y la fantasía habitan un mismo mundo…

jueves, 19 de mayo de 2011

DÍA 8 y 9 - LA CAPITAL DE LOS MIL Y UN AÑOS

14 de mayo de 2011

Hanoi, ciudad capital de Vietnam, nos recibió mucho más fresca que las anteriores y con el cielo cubierto. Fue un alivio al calor agobiante que veníamos soportando desde la llegada a este país.
Con el bus ya en movimiento trasladándonos al hotel Hoa Binh y mientras cruzábamos el puente colgante que cruza el Río Rojo  (el más importante de esta zona) Tuan, otro de los guías, nos contaba la historia de esta milenaria ciudad. Mirando por la ventana del bus parecía que los cuentos de Tuan cobraban vida en las mismas calles de Hanoi.
Mil años, cumplió Hanoi en 2010, como capital de Vietnam. Todas sus calles, rincones, plazas, etc tienen una historia para contar mientras miles de peatones, motos y autos las transitan en un perfecto caos, caóticamente ordenado.
Después de hospedarnos en el hotel, salimos con Germán, Lau, El Canario, Rossina, Diego, Florencia y otros a recorrer un poco a pie los alrededores del hotel.



Desde la terraza del café donde almorzamos, el desorden ordenado del transito se vio mucho más claramente, simplemente increíble.



 
Esa tarde la pasamos caminando, recorriendo el centro donde están las tiendas y pasamos por el Lago de la Espada Restituida, tomándonos un buen tiempo cada vez que teníamos que cruzar una calle. Tarea más que complicada por estos lugares y a la noche fuimos al teatro a ver "Las marionetas acuaticas", algo típico de aqui.
Y así se nos pasó el día.

15 de mayo de 2011

Temprano como de costumbre desayunamos como almuerzo y salimos a visitar el mausoleo de Ho Chi Minh y más tarde a dar un paseo en Cyclo.
En todo lo que tiene que ver con el “Tío” (como le llaman cariñosamente a Ho Chi Minh) son muy respetuosos por lo que al mausoleo no se podía entrar con vestimenta que dejaran las rodillas o los hombros descubiertos. Larga era la cola para entrar, y estaba integrada de muchos turistas y también vietnamitas que por ser domingo lo toman como un paseo. 



Luego de esta visita y las fotos correspondientes pasamos por la casa en la que el “Tío” vivió sus últimos años y luego a una plaza a esperar que llegaran los Cyclos, que nos son ni más ni menos que las clásicas bicicletas con un asiento delante para llevar a una o dos personas. En nuestro caso, todos nos subimos de a dos, y a recorrer la ciudad al ritmo del pedaleo del vietnamita que comandaba. Delante de nosotros Lau y Ger nos sacaban fotos, y nosotros a ellos, táctica que vamos a emplear más de una vez para tener mejores fotos de uno y de otro. 



El paseo duró una hora aproximadamente, y pudimos conocer más sectores de la ciudad, ver como ellos sacan sus mesas y banquitos y comen (hasta algunos cocinan) en la calle.
Innumerables son las tiendas y puestos de venta de todo lo que uno se pueda imaginar, se dice por aquí que por cada casa hay una tienda y estoy empezando a pensar que esa aseveración no está tan alejada de la realidad.

El calor y el cansancio nos llevo a bajarnos del paseo vespertino, que era al museo de las etnias. En cambio, almorzamos, hicimos algunas compras y volvimos al hotel a dormir una reparadora siesta, que dicho sea de paso, de vez en cuando no viene mal inclusive estando de vacaciones. 
Es que la capital con sus mil y un años, nos invita a caminar y a recorrer hasta que las piernas ya casi no aguanten más, por eso teníamos bien merecido el anciado descanso.





martes, 17 de mayo de 2011

DÍA 7 - DE PLAYAS Y MOTOS

13 de mayo de 2011

El tercer día en Hoian fue sin actividades con la excursión, o sea, libre para hacer lo que quisiéramos.
En un principio habíamos pensado pasar la mañana en la piscina del hotel y por la tarde, después de almorzar, encaminarnos de alguna manera a alguna playa. El problema es que las playas no están muy cerca del hotel (3 o 4 Km) por lo tanto teníamos que buscar algún medio para hacerlo. Pero, como habitualmente pasa, lo planeado no siempre es lo que termina pasando. Desayunando con Diego y Florencia cambiamos la idea inicial y decidimos ir a la playa también en la mañana. Transitaríamos esos 4 Km en… moto!



Le pedí a Diego que me diera unas breves y básicas clases sobre motos, las cuales no fueron más que: “pone la llave acá, tocá este botón, acelera y no choques”.
Luego de una breve prueba me pareció que el tema no era tan complicado, y conmigo en el volante y Sofi atrás de copiloto nos pusimos en camino a la playa. La verdad sea dicha, pase con buena nota mi primera vez al volante de una moto.


El trayecto era casi todo recto, con pocas curvas y no muchas esquinas para doblar lo que facilitó la tarea y el hecho de que no nos perdiéramos. Unos 20 minutos mas tarde ya estábamos en la tan ansiada playa. Allí nos encontramos con más gente del grupo, el día estaba espectacular, el agua clara con un tono verdoso y tibia. 



Lo primero que hicimos fue alquilar por 20.000 dongs cada (el dong es la moneda de Vietnam y para que tengan una idea 1.000 dongs son 1 peso uruguayo) dos reposeras con sombrilla y allí nos quedamos entre baños en el océano y sol hasta pasado el mediodía.



La vuelta, después de comer en la playa,  fue también en moto (ahora que teníamos medio de transporte había que aprovecharlo) y en la tarde volvimos a estas arenas y aguas envidiables. 


Eran las 18 aproximadamente cuando el sol empezó a perderse entre unas nubes bajas cercanas al horizonte por lo que emprendimos la vuelta al hotel, ya que no queríamos manejar de noche. Paradójicamente a esa hora es cuando los vietnamitas empiezan a bajar a la playa, como ya dije, a ellos no les gusta quemarse y por eso bajan cuando ya el sol se esta ocultando e inclusive se bañan vestidos con remeras y shorts.

Habíamos llegado ya al hotel hace un rato cuando se cerró por completo la noche, y luego de que Sofi probara con éxito la moto la devolvimos (fueron, por un día entero de alquiler de moto 160.000 dongs).


Esa era nuestra última noche en Hoian, y para rematar la jornada cruzamos al bar que está frente al hotel a tomar algo y jugar unos pool. 
Mañana partiremos para la capital, Hanoi.

sábado, 14 de mayo de 2011

DÍA 6 - ESFUERZO Y PREMIO

12 de mayo de 2011

El amanecer en Hoian es mucho más calmo que en Ho Chi Minh. A lo lejos el cantar de un gallo, las aguas del río moviendo los botes anclados en la orilla, y el viento soplando suave sobre las palmas de la piscina del hotel destacan por sobre el ruido de, alguna moto, bocina, etc. 



El desayuno, que ya transformamos en una suerte de almuerzo, se sirvió muy bien aquí. Una gran variedad de opciones, desde fruta, pan, medialunas, jamón, queso; clásicos para la mañana, hasta fideos, arroz, omelets y demás.

Tuve que apurarme a dar el último bocado ya que la excursión salía temprano rumbo a la Montaña de Agua, la cual subiríamos a pie. El hacerlo temprano es vital en este clima para no encontrarse con el calor extremo cercano al mediodía.
A medida que nos acercábamos y mientras Hong, nos contaba un poco de la historia de esta montaña empezamos a descubrir innumerables tiendas donde venden mármol trabajado en figuras, estatuas, etc, en todos los tamaños que uno pueda imaginar. 

Ya al pie de la montaña el calor se hacía sentir y preveíamos  un ascenso, cuando menos, con esfuerzo.
Escalón tras escalón y al ritmo que  Hong imponía (bastante benevolente) fuimos escalando, primero hasta el primer mirador donde también se encuentra una pagoda y luego el camino sinuoso nos paseaba entre subidas y bajadas por cuevas convertidas en lugares de culto budistas, torres con muchos años de antigüedad y algunas vistas panorámicas de lo que es Hoian. 



En el recorrido que demoro, calculo, entre hora y hora y media (entre paradas, descansos y fotos) tomamos entre Sofi y yo 3 litros de agua aproximadamente y transpiramos otros tantos, pero el sudor valió la pena.

Después del “esfuerzo” el premio era merecido, y la parada en una playa de aguas cristalinas y semi calidas fue lo mejor que en ese momento nos podía pasar. 



El calor dejo lugar al placer de bañarnos por primera vez en las aguas del Pacifico y así termino una mañana cansadora, relajante y disfrutable, todo a la vez.

viernes, 13 de mayo de 2011

DÍA 5 - ADIÓS SAIGON

  11 de mayo de 2011

Tanto o más abrazador era el calor y humedad de Hoian cuando nos bajamos del avion.
Situado en la parte central de Vietnam cerca de la ciudad de Danang, este antiguo pueblo de pescadores y comerciantes Chinos, Japoneses y Vietnamitas se muestra completamente distinto a la bulliciosa Ho Chi Minh. Con una población de aproximadamente 150.000 habitantes, resaltan la tranquilidad y la naturaleza en contraposición a la ciudad más importante del sur (Saigón).

A pesar de eso, y en tiempos recientes, este antiguo pueblo se ha ido transformando en lugar turístico gracias a sus hermosas playas y a la inversión extranjera que ha permitido que aquí se construyan numerosos hoteles 5 estrellas de primera categoría.

Nosotros nos hospedamos en Pho Hoi, un coqueto Resort 3 estrellas a las orillas de un típico río vietnamita. Sus aguas tranquilas bañan, casi, el mismo jardín del hotel y sumado a la vegetación que rodea los bungalows y complejos hacen que el lugar sea un deleite para los ojos y todos los sentidos en general.

Nuestro primer día aquí fue libre, ya que fuimos el primero de 3 grupos en llegar. Mañana cuando ya estén todos en esta ciudad comenzaran las actividades.
Nuestro primer vistazo general nos permitió descubrir un gran mercado, muchas tiendas (con la peculiaridad que la gran mayoría son modistas o sastres), y una gran cantidad de extranjeros (además de nosotros).
Entre baños en la piscina del hotel, recorridas por el mercado y fotos se nos fue pasando el día, a medida que iban llegando los otros grupos provenientes de Ho Chi Minh, hasta llegar a la noche cuando salimos a comer algo con Diego y Florencia.

DÍA 4 - DESCUBRIENDO VIETNAM

10 de mayo de 2011

Con todo el grupo y los guías ya en Ho Chi Minh, nos sumamos al ritmo de la excursión que ya viene andando desde destinos anteriores.
Temprano (como es costumbre en estas latitudes) desayunamos y a eso de las 8 de la mañana ya estábamos en camino hacia nuestro primer paseo. El destino, los túneles de Cu Chi, en el distrito de Cu Chi. Llenamos 4 ómnibus y salimos hacia ese destino. Los túneles están relativamente cerca de la ciudad, 60 km aproximadamente, pero demoramos 1:30 horas en llegar. Es que el tráfico de motos es muchísimo (como ya contamos), pero se suma a eso que no se maneja a velocidades altas.
El lento viaje nos sirvió para ver un poco más de esta ciudad, descubriendo algunas otras particularidades, por ejemplo: nos llamaba la atención que la mayoría de los motociclistas usaban guantes, muchos de ellos altos hasta los codos o más y casi todos también con tapa bocas. Inclusive algunos con toda la cara tapada y lentes negros, además de ir con alguna campera liviana o buzo. Y recuerden, la temperatura en este lugar es muy alta, hoy 39ºC, y la humedad es mucha. No podíamos entender como ellos soportaban tal vestimenta con este clima. Después descubrimos que usan el tapabocas porque el humo de las motos es mucho e increíblemente van tan vestidos con guantes y demás porque, según nos dijeron, no quieren quemarse por el sol… no esta de moda!

En tanto, seguíamos viajando hacia los túneles mientras el guía de nuestro bus, Hong, un vietnamita muy simpático nos hablaba de la historia de Vietnam y Ho Chi Minh. 

Desde la ventana del transporte y mediante los cuentos de Hong fuimos entendiendo un poco más de la idiosincrasia del Vietnamita, de sus costumbres y de las coyunturas históricas que los han marcado como pueblo desde mucho tiempo atrás.
Vietnam fue un pueblo largamente sometido, primero por el imperio Chino, luego hacia el siglo XIX por los franceses (de quienes se independizaron en el 54) y luego la invasión de (como ellos les llaman) los “agresores Yankees”, en la más que conocida guerra de Vietnam. Pero a pesar de esto o, quizás, por esto el vietnamita parece tener un gran espíritu frente a la vida. En un país que se muestra pobre a través de la ventana del bus ellos lograron encontrar un camino y tener la tenacidad suficiente de seguirlo. Es así que hace 2 años se transformaron en un país en vías de desarrollo y apuestan al conocimiento, la inteligencia y la industria para lograr sus objetivos, dejando un poco de lado el país netamente agrícola de antaño.

Entre esos cuentos del alegre Hong, fuimos introduciéndonos en la mismísima selva donde se libró la guerra. El recorrido empieza con un video y luego, algunos pasos mediante, uno se encuentra en el medio del campo de batalla donde se libró aquella guerra. 



Hoy todavía existen las trincheras cavadas en a tierra por donde se movían los Vietcong, cráteres causados por los bombarderos B52, y claro… el sistema de túneles que los pobladores de Cu Chi construyeron en la guerra de la independencia contra Francia y que luego mejoraron y agrandaron en la guerra contra los EEUU.



Luego de este paseo, hicimos un City Tour por la ciudad y a la noche una cena en un barco, con show incluido.

Mañana a la mañana ya salimos para Hoian y nos despedimos de Ho Chi Minh, ciudad que no destaca por su belleza, pero que si da una idea general de lo que es Vietnam como país y su gente.

martes, 10 de mayo de 2011

DÍA 3 - MUCHOS ENCUENTROS

Lunes 9 de mayo de 2011
Ho Chi Minh amanece muy temprano, y nosotros también lo hicimos. 6 de la mañana y nosotros ya estábamos en pie a pesar de haber visto el partido de Nacional (Vamo el bolso carajo!!!)que termino a las 3 AM locales.
En la calle el movimiento era impresionante, en el club que tenemos enfrente a la habitación del hotel ya había varias personas haciendo ejercicio. 
Bajamos a desayunar, y luego fuimos en busca de la oficina de Air France para hacer el reclamo por la valija extraviada. El trayecto nos sirvió como paseo por el centro de la ciudad ya que pasamos por varios puntos de interés y que el martes visitaremos con la excursión. 
Basta estar un corto rato en esta Saigon (antiguo nombre de esta ciudad de 7,5 millones de habitantes) para notar algo muy peculiar. Es absolutamente increíble la cantidad de vehículos en la calle a toda hora, pero esto no es lo raro. Lo llamativo es que un alto, altísimo porcentaje de estos son motos. Realmente impresiona esta cantidad de motos, tanto que nos tuvimos que parar a sacar algunas fotos y videos porque ciertamente es muy difícil de explicar con letras.


Después de hacer los reclamos por el equipaje y regresando al hotel, comenzó a cambiar la suerte. En el camino de vuelta Sofi se encontró con 10 dolares perdidos y se animó a decir que este hecho nos iba a dar suerte. Dicho y hecho. Al llegar al hotel, ahí estaba... roja, grande y algo maltratada... LA VALIJA!
Aliviados por este encuentro, que no sería el único del día, nos fuimos para la piscina (que no habíamos visto todavía) a sacarnos en algo el calor sofocante que sentíamos. Estuvimos un buen rato allí, con Diego, Florencia, Pablo y Silvina hasta que empezamos a ver gente del grupo, pero que no había salido con nosotros desde Montevideo. Esto significaba solo una cosa... nuestros amigos que ya habían salido antes que nosotros habían llegado, estaban llegando o iban a llegar en poco tiempo a Ho Chi Minh. 
De esta forma nos fuimos encontrando con los que habíamos despedido semanas antes, de que nosotros saliéramos, en el aeropuerto de carrasco.



Fueron, sin duda para un día, muchos y buenos encuentros! Y a la noche, en la habitación de Laura y Germán, nos pusimos al día de sus anécdotas por EEUU, China y Hong Kong y de las nuestras sobre el cansador viaje y nuestro primer día en Vietnam. 
 

DIA 2 - AL FIN EN VIETNAM

El vuelo de Madrid a Paris salió retrasado por la cantidad de tráfico aéreo que había en Barajas.
Esto nos dejaba muy poco tiempo para tomar el Boing 777-300 que nos dejaría de una vez por todas en Ho Chi Minh.
Pero, como todo, también tuvo su lado bueno…
El nuevo horario de salida jugo de forma tal que nos permitió llegar con suficiente tiempo para tomar el vuelo a Vietnam y además nos permitió contemplar la ciudad desde el aire en sus primeras horas de la noche.
De esta manera Paris nos esperaba con todas sus luces encendidas y con la Torre Eiffelo, orgullosa y completamente iluminada, como estandarte.
Esta, así como la cordillera ayer, fue otra majestuosa vista difícil de olvidar.
Es que no en vano, es llamada “La ciudad Luz”…

 El retraso nos hizo correr por el aeropuerto de Paris, y sin casi darnos cuenta ya estabamos otra vez en el aire. Esta vez hacia nuestro primer destino, Ciudad Ho Chi Minh. 

A pesar de ser un vuelo largo,  y aunque los asientos eran en linea de 3 y "alguien" pidio ventana, (ya se pueden imaginar quien) complicandose asi nuestro acceso a los baños sin tener que molestar a un tercero, no se nos hizo tanto (es que ya estamos entrenados). 

Eran las 16:30 cuando pisamos por primera vez el continente asiatico. Si, suena raro decirlo, pero pisamos el contiente asiatico, Vietnam nos recibia con un día nublado y creanme, mucho, pero mucho calor y humedad. En esta tierra, tuvimos el primer contratiempo del viaje. Nosotros llegamos en tiempo y forma, pero después de pasar un rato considerable esperando la valija de Sofi nos convencimos de que esto no iba a pasar y luego de hacer los reclamos correspondientes en el aeropuerto y en Assit Card nos fuimos para el hotel con la guía que nos esperaba para llevar a todo el grupo. 



A pesar de esto, y después de registrarnos en el Hotel Victory de esta ciudad, salimos con la mayoría del grupo a recorrer un poco y a ver donde se podía comer algo, y quizas mañana cambiaría un poco la suerte, pero sin importar que pase estamos... AL FIN EN VIETNAM y así empieza el viaje!



sábado, 7 de mayo de 2011

DÍA 1 - UNA PARTIDA ESPERADA

Montevideo quedó atrás y al frente un muy, pero muy largo viaje.
Una hora retrasado salió nuestro vuelo hacia Santiago de Chile, nuestro primer destino, en transito, del maratónico viaje al otro lado del mundo.
Pero, no todo es malo, ese retraso nos sirvió para conocernos y charlar con  los demás integrantes del grupo, al punto de que dicha hora de espera entre fotos y charlas, se pasó casi sin darnos cuenta.



Y así sin más, escuchamos el llamado a embarcar de nuestro vuelo y en el tiempo que tarda uno en pestañar, estábamos en camino rumbo a la tierra que queda del otro lado de los Andes.

El muro de Roca

Después de casi 2 horas de vuelo, a lo lejos, pudimos empezar a  ver erguido sobre el horizonte el gran muro que se conoce como Cordillera de los Andes. A esa distancia (bastante lejos todavía) no revelaba su total magnificencia, aunque ya se vislumbraba lo que más tarde seríamos testigos.
La Cordillera en toda su dimensión nos impactó mientras el avión, casi con pereza, cruzaba por arriba de los picos (pero no demasiado alto para mi gusto).



Como un muro de roca y hielo, inmóviles e imponentes, las montañas,  parecen custodiar el paso a Santiago y a la vez regalan a la vista una de las visiones más memorables que uno pueda tener.
Del otro lado, nos recibió Santiago envuelto en una densa capa de niebla, nubes y smog, mientras el piloto dejaba caer la nave (casi literalmente) apenas pasada la cordillera…

El vuelo a Madrid salio en hora, y llegamos también a la hora planeada.
Barajas, es enorme!, Desde la T4S donde llegamos, nos tomamos un subte interno del aeropuerto para levantar las valijas y despues un omnibus que nos llevo (viaje de 15 min mediante) a la T2 donde salía nuestro vuelo a Paris 4 horas mas tarde.



Esperamos poder ver Paris encendido cuando lleguemos ya que estaríamos llegando al anochecer...






viernes, 6 de mayo de 2011

Itinerarium Reducidum

Les dejo un “itinerario” muy modesto y resumido de los países que vamos a visitar:

MONTEVIDEO – VIETNAM (después de varias vueltas y 2 días de viaje para llegar)

VIETNAM – CAMBOYA (Angkor incluido)

CAMBOYA – TAILANDIA (con vacaciones en las islas Phi Phi incluidas… si vacaciones de las vacaciones!!!)

TAILANDIA – NEPAL (cerca del cielo)

NEPAL – INDIA (mmm… con hindúes por todos lados…)


INDIA – DUBAI (Emiratos Arabes, Abu Dabi)

DUBAI – EGIPTO (con otras vacaciones por si era poco, en Sharm El Sheik)

EGIPTO – TURQUIA (Estambul o la antigua “Constantinopla”)

TURQUIA – GRECIA (Santorini, Mykonos y un vistazo de Atenas)

GRECIA – LONDRES (Con Willy ya enganchado)

LONDRES – BRUJAS (Canal de la mancha mediante)

BRUJAS – AMSTERDAM (y Red Light…)

AMSTERDAM – MADRID/BURGOS (y una visita a la familia lejana…)