23 de mayo de 2011
Quiso el destino que el día del cumpleaños número 30 de Germán lo encontrara en esta isla, Phucket y para la suerte de el aquí, se vive de día y de noche. Es que además de las hermosas playas de aguas cristalinas encerradas por cerros o morros cuenta con una más que tentadora y exótica oferta de diversión nocturna, perfecta para coronar un día de merecido festejo.
Temprano en la mañana desayunamos y con otros varios integrantes del grupo, entre ellos, Laura y Germán, Canario y Rosina, etc, nos encaminamos en dos 4x4 contratadas (como taxi) hasta una playa que nos habían recomendado. Esta playa se encontraba más al sur, casi en el extremo sur de la isla y cerca de las 10 de la mañana ya nos encontrábamos allí.
Viendo esas aguas tan transparentes y a Germán probando su nueva mascara y snorkel, no me resistí y salí a las apuradas al mercadito que hay a los pies de la playa a comprar un set para mi también.
Entre agua, snorkeling, sol y algo de comida se nos pasó la hora y en un abrir y cerrar de ojos el reloj ya marcaba las 4 de la tarde. Fue entonces cuando entendimos que por más tentadora que fuera la playa, por hoy, había sido suficiente y de la misma manera como vinimos emprendimos la vuelta al hotel para, como hicimos ayer, robarle al día algún baño más en la piscina.
Como dije anteriormente, Phucket no es solo playa, mar y sol. Aquí la noche es casi tan importante como el día y dado que era también para nosotros una ocasión especial, después de comer y tomar algo todos juntos en la terraza de la habitación de Germán y Laura nos dispusimos a seguir los festejos en Phaton Beach. Nos habían comentado que esta es la zona céntrica de la isla y la que reúne la mayor movida nocturna y a pesar de esta información, grande fue nuestro asombro cuando llegamos allí. Es que de verdad Phaton vive de noche, y se nota en sus calles atestadas de turistas de todas las nacionalidades. Es que la oferta bizarra, pero llamativa, de este lugar los atrae con sus innumerables boliches que ofrecen: música, tragos, baile, baile del caño, en fin toda la diversión que uno este dispuesto a tener, se encuentra en Phaton. Y es aquí donde Germán tuvo la suerte de brindar por su tercer década junto a el Canario, Rosina, Sofi y a mi en un boliche donde el gerente de marketing, apalabrado por el Canario, accedió a creernos que nos encontrábamos festejando efectivamente dicho cumpleaños y a regalarnos algún trago y alguna remera del lugar para el homenajeado.
Lo que resta de la noche no será contado en estas líneas, ya que se trata más de chusmerío, leyendas urbanas, mitos y leyendas que este grupo de amigos supo escribir en la noche de Phucket.
Bueno, espero que cuando vengan por aquí nos cuenten algo más de esa especial noche... por lo pronto felicidades al cumplañeros, menudo lugar para cambiar de década!!! Así da gusto!
ResponderEliminarToia
y faltó la foto del snorkel!! que es muy divertido verlso con las máscaras puestas!
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