viernes, 17 de junio de 2011

DÍA 26 – EL TREN DE LA MUERTE

1 de junio de 2011

Un desayuno rápido fue todo lo que hubo tiempo de hacer antes de salir otra vez en los botes río abajo.
Esta vez para dejar el hotel flotante atrás, pero no el río. Más adelante en el día tendríamos otro encuentro con él.

Luego de un trayecto en bus, llegamos al “Hellfire Pass Memorial”. Este es un tramo del trayecto del “Tren de la muerte” que construyeron, obligados a trabajar forzadamente, prisioneros de guerra Americanos, Australianos, Británicos y Alemanes. Este tren comunicaba Thailandia con Burma y los prisioneros construyeron 45 km de vía entre 1942 y 1943 con herramientas primitivas, en condiciones lamentables, con enfermedades como malaria y cólera y soportando jornadas de trabajo de hasta 16 hrs.
El tramo en el que estuvimos, fue particularmente difícil de construir ya que se tuvieron que hacer pasos a través de las rocas sólidas de los barrancos para construir la vía.
Allí, 68 años después de que aquellos prisioneros vivieran sus peores días y muchos no salieran nunca de este lugar, estuvimos nosotros parados sobre las vías que con tanto sufrimiento y valor ellos construyeron. 



Al salir del memorial, después de ver un video documental inclusive y el museo, nos encaminamos al lugar donde almorzamos; a los pies de las vías del tren y a un paso de la estación.



Pasadas las 14:30, con 45 minutos de atraso, bajo un sol abrazador se escucho a lo lejos los sonidos de la locomotora que acarreaba los vagones del tren que nos llevaría por unos kilómetros hasta el puente sobre el Río Kwai; si, el de la película.


Así entonces recorrimos unos kilómetros del trayecto del “Tren de la Muerte”, que en los días que corren debería llamarse el “tren del infierno” por el calor que hacia en esos vagones.



Poco más de una hora más tarde, tras recorrer muy lindos paisajes, la locomotora comenzó a frenar y doblando un codo de la vía apareció ante nosotros el puente que cruza el Río Kwai, el cual cruzamos al tiempo que el tren hacía sonar su silbato.



De esta manera terminaron nuestros días en relación con el río, y tras un viaje de unas 3 o 4 horas en bus regresamos a la capital Bangkok.

1 comentario:

  1. Que lindo y que emoción estar en ese puente!!!
    Dice tu tio JL que si tu andubiste en elefante te diga que el lo hizo en camello.
    Creo que cuando lleguen a Burgos encontrarán un paraiso la temperatura.
    Muchos besos.
    Lu

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