martes, 17 de mayo de 2011

DÍA 7 - DE PLAYAS Y MOTOS

13 de mayo de 2011

El tercer día en Hoian fue sin actividades con la excursión, o sea, libre para hacer lo que quisiéramos.
En un principio habíamos pensado pasar la mañana en la piscina del hotel y por la tarde, después de almorzar, encaminarnos de alguna manera a alguna playa. El problema es que las playas no están muy cerca del hotel (3 o 4 Km) por lo tanto teníamos que buscar algún medio para hacerlo. Pero, como habitualmente pasa, lo planeado no siempre es lo que termina pasando. Desayunando con Diego y Florencia cambiamos la idea inicial y decidimos ir a la playa también en la mañana. Transitaríamos esos 4 Km en… moto!



Le pedí a Diego que me diera unas breves y básicas clases sobre motos, las cuales no fueron más que: “pone la llave acá, tocá este botón, acelera y no choques”.
Luego de una breve prueba me pareció que el tema no era tan complicado, y conmigo en el volante y Sofi atrás de copiloto nos pusimos en camino a la playa. La verdad sea dicha, pase con buena nota mi primera vez al volante de una moto.


El trayecto era casi todo recto, con pocas curvas y no muchas esquinas para doblar lo que facilitó la tarea y el hecho de que no nos perdiéramos. Unos 20 minutos mas tarde ya estábamos en la tan ansiada playa. Allí nos encontramos con más gente del grupo, el día estaba espectacular, el agua clara con un tono verdoso y tibia. 



Lo primero que hicimos fue alquilar por 20.000 dongs cada (el dong es la moneda de Vietnam y para que tengan una idea 1.000 dongs son 1 peso uruguayo) dos reposeras con sombrilla y allí nos quedamos entre baños en el océano y sol hasta pasado el mediodía.



La vuelta, después de comer en la playa,  fue también en moto (ahora que teníamos medio de transporte había que aprovecharlo) y en la tarde volvimos a estas arenas y aguas envidiables. 


Eran las 18 aproximadamente cuando el sol empezó a perderse entre unas nubes bajas cercanas al horizonte por lo que emprendimos la vuelta al hotel, ya que no queríamos manejar de noche. Paradójicamente a esa hora es cuando los vietnamitas empiezan a bajar a la playa, como ya dije, a ellos no les gusta quemarse y por eso bajan cuando ya el sol se esta ocultando e inclusive se bañan vestidos con remeras y shorts.

Habíamos llegado ya al hotel hace un rato cuando se cerró por completo la noche, y luego de que Sofi probara con éxito la moto la devolvimos (fueron, por un día entero de alquiler de moto 160.000 dongs).


Esa era nuestra última noche en Hoian, y para rematar la jornada cruzamos al bar que está frente al hotel a tomar algo y jugar unos pool. 
Mañana partiremos para la capital, Hanoi.

4 comentarios:

  1. ¡¡¡Que baratos que son los dongs!!! Así los viáticos les van a rendir bastante.

    Besos BEATRIZ Y ABUELA

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  2. Qué mala vida que llevan!!!! Divinas las playas!!!
    Ya he pasado las noticias a la flia.

    Aquí seguiremos esperando cuentos y fotos!!!

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  3. Sofi y Nacho, QUE BIEN LA ESTAN PASANDOOOO POR DIOS. Me copan las fotos, y me matan los relatos de Nacho. Nacho: en el viaje si podes también tomate tiempo para ver como podes encarar la carrera hacia el área comunicacional, relaciones públicas, tu propia empresa vinculada a lo comunicacional, no sé, pero de verdad que tus relatos atrapan y son muy buenos.
    Sofi, prima, me alegro muchisimo que esten pasando tan bien. Este viaje lo tenias masss que merecido después de tanto esfuerzo. Les mando un abrazo grande mío y de Fede. Sigan disfrutando cada momento.

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  4. Que divinas esas playas por dios!!!!
    Sigan disfrutando del viaje que es increíble.... me encata Sofi motorizada!!! jaja
    Los quiero! Besote :)
    Vicc

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